Amstrad CPC 6128: Mi primer ordenador

Más allá de aspectos técnicos, el Amstrad CPC 6128 para mí es especial por un motivo: fue mi primer ordenador. En los años ochenta el mundo era menos tecnológico, por decirlo así, y los ordenadores personales empezaban a ganar popularidad. Era un mundo nuevo, tanto para niños como para adultos. Y a pesar de la pequeñez de aquellas máquinas, si las comparamos con las actuales, parecían tener un enorme potencial. En aquel tiempo los ordenadores tenían mucha menos capacidad, pero quizás tenían más encanto.

Un ordenador muy completo

El CPC 6128 fue la evolución de dos ordenadores Amstrad: el CPC 464 y el CPC 664 (CPC son las siglas en inglés para Ordenador Personal en Color). La principal característica de los CPC quizás sea que se proveían como un sistema completo. Es decir, el ordenador estaba compuesto por un monitor y un teclado. En el teclado se integraba el procesador, la memoria RAM y una unidad de disco o cinta, según el modelo. Así, el Amstrad CPC estaba pensado para usarlo como ordenador de forma inmediata y permanente.

La competencia. Ordenadores inolvidables

Habían otros ordenadores de 8 bits muy populares. Personalmente tuvo poco contacto con estos, con lo que no puedo participar en los eternos debates sobre qué ordenador era mejor... o dicho de otra forma, dónde se veían mejor los juegos. De todas formas, a toda una generación le suenan nombres como Spectrum, MSX, Commodore 64 o Commodore Amiga. Para muchos su primer ordenador fue uno de estos, y seguro que estos nombres evocan muchos recuerdos.

Es un ordenador, pero no un PC

Hoy muchos quizás piensan que PC es sinónimo de ordenador, como si no hubieran más tipos de ordenadores. Haber tenido un ordenador de 8 bits ayuda a entender esto. Durante los años 80 los ordenadores de 8 bits y los PCs de 16 bits convivieron, aunque en los noventa los 8 bits pronto desaparecieron como era de esperar.

Algunas diferencias con los PCs de sobremesa

A primera vista, si no fuera por el monitor, el Amstrad CPC se parece más a un portátil que a un PC de sobremesa. La razón es que no posee una torre con la placa base y demás componentes. El procesador está integrado en el teclado, al igual que la disquetera. Por cierto, un teclado gris y sin colorines, muy sobrio y elegante en mi opinión. ¿Y el disco duro? Pues no tiene. Yo diría que es una de las mayores desventajas de aquellos ordenadores. Por lo demás llama la atención que la única toma de corriente vaya al monitor, pasando la electricidad desde este al teclado.

Encendido y listo, es decir, Ready

¡Qué maravilla encender el ordenador y el monitor y no tener que esperar a que se carge el sistema operativo! Al encender el CPC en la pantalla aparecía, después de algunas líneas de texto, esa palabra mágica: “Ready”. Y efectivamente la máquina estaba preparada para recibir cualquier orden. De hecho, era la única manera de hacer funcionar cualquier programa. Pero no solo estaba lista para recibir órdenes. Tan solo poniendo números de línea podíamos empezar a programar en BASIC.

Un manual del usuario muy grande y muy útil

El manual del usuario era un “tocho” de un par de dedos de grosor. El contenido incluye, entre otras cosas, la instalación del ordenador, un curso de introducción, una lista completa de palabras clave del BASIC, o un apéndice con varios juegos en lenguaje BASIC. Era muy conveniente echarle un vistazo o dos al manual antes de aventurarse con la máquina, y mejor tenerlo cerca. De hecho las órdenes básicas, como RUN (para cargar programas) o CAT (para ver el catálogo o directorio de un disco), eran palabras clave del BASIC. Así que era imprescindible saber algo de este lenguaje, así como del uso de los disquetes, etc. Lo bueno del manual es que te permitía ir más allá y hacer pinitos en el mundo de la programación.

BASIC el lenguaje de programación de Amstrad

Este era uno de los lenguajes de programación más populares en los ochenta. Era bastante sencillo, en mi opinión, pues las palabras clave estaban en inglés y eran bastante descriptivas. Las variables y las fórmulas también eran parte esencial de todo programa en BASIC. Con un poco de empeño podías hacer algún jueguecito sencillo, u otros programas, como por ejemplo, agendas de teléfono. Mi Amstrad usaba BASIC 1.1. Y los archivos ejecutables solían tener como extensión .BAS (para cargar los .BAS bastaba con poner RUN”nombre del arhivo para cargarlos y ejecutarlos).